1. Ventajas para el paciente
- Menor sangrado intraoperatorio → menos transfusiones.
- Incisiones pequeñas → menos dolor postoperatorio y menor consumo de analgésicos.
- Menor riesgo de infección de herida y de complicaciones de la pared abdominal.
- Estancia hospitalaria más corta y recuperación más rápida (regreso precoz a la vida diaria y al trabajo).
- Mejores resultados funcionales en muchas series
- Mejor preservación de la continencia urinaria (especialmente en prostatectomía radical).
- Mejor preservación de la función eréctil al permitir disecciones más precisas de los paquetes vasculonerviosos.
2. Ventajas oncológicas potenciales
- Mejor visualización de márgenes y planos: Puede contribuir a márgenes quirúrgicos negativos con mayor frecuencia en tumores de próstata y riñón, según muchas series observacionales.
- En tumores renales: Facilita la nefrectomía parcial (cirugía conservadora de nefronas), preservando función renal. (Siempre hay que aclarar que los resultados dependen mucho de la experiencia del cirujano y del centro.)
3. Ventajas técnicas para el cirujano
- Visión 3D HD con aumento: mejora identificación de vasos, uréteres, nervios, fascia, etc.
- Movimientos más ergonómicos
- El cirujano está sentado en consola, con menos fatiga física.
- Filtrado del temblor y escalado del movimiento
- Movimientos de mano amplios se traducen en micro-movimientos dentro del paciente.
- Instrumentos articulados (“EndoWrist”)
- Mayor rango de movimiento que la laparoscopia convencional (rotación, flexión), especialmente útil en la pelvis estrecha.